| TERCEROL |
| Cuadernos de investigación |
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lunes de Pascua. Es posible pues que no se celebrara dicha procesión, pero en el caso contrario, teniendo en cuenta la categoría del visitante y los actos que se describen tanto en el recibimiento que le brinda la ciudad, como los de su estancia en el monasterio, sería extraño que se hubiera preparado una salida para ver dicha procesión, más aún conociendo el estado de la ciudad y de sus calles, aparte las principales, en la época. La visita del Emperador Carlos V, descrita por el Padre Martón en su libro Origen y antigüedades del subterráneo santuario de Santa María de las santas Masas, hoy Real Monasterio de Santa Engracia de la orden Jerónima ( Zaragoza 1737 ), tiene características similares a la realizada por el Papa Adriano VI. El deseo del Emperador de pasar la Semana Santa en el Monasterio de Santa Engracia, hace que, como Adriano VI, se encierre en dicho lugar dedicado al culto de estos días desde el Miércoles Santo hasta el Domingo de Resurrección, después de vísperas. Sin embargo en el relato sí que se comenta la llegada al monasterio de una procesión de disciplinantes que más tarde llegarían a San Agustín. Es significativo este hecho. En el artículo del ejercicio de los disciplinantes de Víctor Azagra Murillo, publicado el 23 de marzo de 1986 en las páginas de “Heraldo de Aragón”, leemos sobre la aparición de los disciplinantes de Semana Santa, a partir del primer tercio del siglo XVI: “época de la institución de las procesiones que, en tales días santos, tienen lugar en todas las localidades españolas. Esta costumbre de azotarse en dichos días en que se conmemora la pasión y muerte de Cristo, así como en los |