| TERCEROL |
| Cuadernos de investigación |
página 89
|
Tiempo de Encuentro |
| Antonio Bonet Salamanca. |
|
Al retornar la mirada tan sólo una década y admirar con inusitado interés el proceso evolutivo de las iniciales “reuniones cofradieras”, se comprueba cómo desde 1988, un grupo de intrépidos vallisoletanos convocan el Primer Encuentro Regional de Cofradías en septiembre de dicho año, acontecimiento que representó la espoleta de arranque para sucesivas convocatorias. Anteriormente y como precedente se los que vendrían posteriormente, se celebró en la capital zamorana el Primer Congreso Nacional de Cofradías de Semana Santa, en el que se abordó con pleno acierto el pluralismo dimensional de las cofradías penitenciales cuyas secuelas perduran en el recuerdo de cuantos pudimos acudir y apreciar la organización y el planteamiento interdisciplinar, plasmadas en elaborado Libro de Actas, magnífico colofón de dichas jornadas. Con carácter profético se abordó en el día de clausura la posibilidad de crear como reto cercano, un marco asociativo para las cofradías en el ámbito nacional. La continuidad del congreso zamorano tuvo nuevo enclave en la capital leonesa, al protagonizar el II Congreso Nacional, que mantiene con incertidumbre la toma de testigo para consecutivos eventos. La dinámica de estos primeros intentos tuvo fiel seguimiento en los consiguientes Encuentros Nacionales de periodicidad anual. Así el segundo convocado entre septiembre y octubre de 1989 fue fijado en la universitaria capital salmantina; en el mismo se plantearon con carácter genérico, los problemas implícitos a nuestras cofradías penitenciales. |